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Un día como hoy, hace 39 años…

H. Rodrigo Estévez Andrade recuerda el magnífico acto de Raúl Alfonsín en el Obelisco.


Un día como hoy, hace 39 años, se realizó el Argentinazo en el Obelisco. Una multitud en la porteñísima avenida 9 de Julio escuchó a Raúl Alfonsín, previo al triunfo del domingo.

“Cerca de un millón de personas”, dijo el diario español El País. Clarín vio menos gente 800 mil. Menos aún le dieron los diarios del peronismo, 500 mil según La Voz y 420 mil para Época. Desde el palco, se habló de más de 1,5 millón. 300 camilleros, 100 enfermeras, 100 médicos, 25 puestos sanitarios, decenas de ambulancias y 3 unidades coronarias. Más de 2 mil personas debieron ser asistidas en un día primaveral.

El radicalismo cambió la historia con sus revoluciones armadas en pos del voto, y había sacado los actos políticos de los salones y teatros para llevarlos a las populosas canchas de pelota, noventa años atrás. Asistía ahora a su mayor convocatoria en la historia.

El Obelisco y su escenario de 26 metros de largo mirando al Sur fueron testigos del reencuentro del radicalismo con las grandes mayorías populares.

Fernando Bravo abrió la jornada: “Aquí, en la Plaza de la República, comienza el Argentinazo”. Graciela Mancuso, Miguel Ángel Merellano y Daniel Ríos completaron el dream team.

Jairo cantó “Venceremos” (una versión castellanizada de un himno pacifista en tiempos de Vietnam) y el público lo coreó junto a él. Las adhesiones de Ástor Piazzolla y Mercedes Sosa fueron las más celebradas.

Alfonsín arrancó la noche asegurando “se acaba la dictadura, llega la democracia a nuestro país. Se acabaron las sectas de los nenes de papá, los uniformados, los adivinos y los matones”. Había palos a diestra y siniestra, para la guerrilla, las Fuerzas Armadas, López Rega y la burocracia sindical. Tenía claro donde no quería estar.

“Vamos a salir de esto, sepultaremos la decadencia y el reciente pasado nos parecerá una pesadilla”, prometió esperanzador.

“¿Quién va a gobernar la Argentina? Y me lo pregunto al igual que millones de argentinos porque todos recordamos muy bien lo que ocurrió cuando murió Perón (…) se produjo una crisis de autoridad que ocasionó grandes daños al país dejando el campo libre para la aventura del régimen militar”, subrayó para después adentrarse en su crítica a la dictadura cuando recordó que “vinieron a decirnos que traían la paz y nos metieron en la guerra y en la represión atroz e ilegal”.

Fustigó la invasión yanqui y advirtió “debemos defendernos del imperialismo que hoy puso su garra en Granada”. En los jardines de la Casa Blanca volverá a la carga.

Finalizó con el rezo laico que se volvió himno ciudadano, el preámbulo de la Constitución que la multitud -como en cada acto- recitó a la par.

Dos días después, el peronismo movilizará aún más gente y llegará así el primer domingo electoral de esta democracia recuperada para los tiempos.

H. Rodrigo Estévez Andrade

Licenciado en Periodismo

Posgrado Comunicación Política UCA

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