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Los salarios cayeron en enero y pierden 7,4% en el último año

Los especialistas coinciden en que hay tres variables que serán clave para el camino que pretende desandar el Gobierno en 2021: el tipo de cambio, la inflación y los salariosEl tipo de cambio parecería estar, por ahora, controlado, por el supercepo y los agrodólares. Sin embargo, en el primer mes de 2021 los otros dos factores no comenzaron como se esperaba. 


En enero el salario promedio del sector privado significó un incremento de 1,8% respecto a diciembre de 2020. Esto quiere decir que perdieron 2,1 puntos porcentuales respecto a la inflación de ese mes (4%).

En tanto, en el último año, la suba del salario fue levemente superior al 28%, mientras que la inflación interanual, medida por el Indec, está en 38,5%. “La pérdida en los últimos 12 meses, en términos reales, es de 7,4% y preocupa”, consideró el coordinador del Observatorio de Derecho Social de la CTA Autónoma, Luis Campos, ante El Economista. “En el 2021 el salario le tiene que ganar a la inflación. Bueno, empezamos muy mal”, agregó en su Twitter. Para Campos, el dato de enero se explica por los bonos solidarios que dio el Gobierno a principios de 2020 y tuvieron impacto en el salario.

“Se verifica la tendencia de que el poder adquisitivo estuvo en retroceso. Con las paritarias esto va a mejorar un poco”, señaló el economista en jefe de Ecolatina Matías Rajnerman, ante El Economista. “Esto le pega al consumo y hay que tener en cuenta la evolución de la pandemia, porque nuevas restricciones pueden tener consecuencias en los sueldos”, añadió.

“Si el Gobierno contiene los precios, principalmente en alimentos, puede que el salario registrado promedio le gane a la inflación”, señaló el director de Analytica, Ricardo Delgado, ante El Economista. “Todas las variables están relacionadas, pero el principal problema es inflacionario: si no controla esto, los objetivos van a ser muy difíciles de cumplir”, agregó.

Esta semana, por ejemplo, dos gremios acordaron con las patronales en torno a ese nivel. Los trabajadores estatales de Aysa pactaron una suba de 32% hasta febrero de 2022 con una revisión en noviembre, mientras que la Unión de Trabajadores de Entidades Civiles y Deportivas (Utedyc) acordó un alza de 30% en tres tramos a revisar en septiembre.

Otros acuerdos recientes son los que pactaron el Sindicato Único de Trabajadores de Renta y Horizontal (Suterh) y Luz y Fuerza. El primero, bajo el mando de Víctor Santamaría, fue de 32% en cuatro cuotas con cláusula de revisión en septiembre u octubre y el otro aceptó una suba de 29,5% anual.

El caso más paradigmático es el de los bancarios. La Asociación Bancaria, de Sergio Palazzo, acordó con las cámaras empresariales una suba de 29%, pero por nueve meses. Prevé dos revisiones, una en septiembre y otra en noviembre. Esto se suma a bonos por Día del Bancario y cláusulas de ajuste que elevan la paritaria entre 2 y 3 puntos porcentuales.

Todos estos acuerdos salariales estarían por debajo de la inflación real anualizada para 2021 que rondaría el 40%.

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