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La discusión sobre la educación secundaria es más profunda que la repitencia

Por Natalia Quintana

La discusión sobre la educación secundaria es más profunda que la repitencia

Resumir a la no repitencia, el cambio profundo, paulatino, metodológico y de contenidos que requiere nuestro sistema educativo, es un reflejo apurado y tardío que tiene el gobierno de la provincia con el objetivo de mejorar los números de permanencia y terminalidad en la escuela secundaria.

Un espacio que aleja cada vez más a los jóvenes de sus intereses. Se pretende cambiar el régimen académico, que es lo que organiza la vida institucional, desde el ingreso de los estudiantes, promoción, evaluación, y asistencia sin tocar los diseños curriculares que deberían ser el germen de una escuela moderna, inclusiva, de calidad y fundamentalmente atractiva para los jóvenes.

Está demostrado que la repitencia en si misma no soluciona ningún problema, de hecho, hace años convivimos con ella y los resultados no son buenos, pero el proyecto propuesto por el gobierno cambiando la lógica de cursada por años a cursada por materias, sin su correspondiente modificación en los diseños curriculares no dan respuesta a las dificultades que tienen nuestros estudiantes en el nivel. No alcanza con que permanezcan en la escuela, tienen que poder egresar con todas las herramientas que necesita una persona adulta para desarrollar una vida autónoma capaz de cubrir sus necesidades de formación académica superior y/o oportunidades de inserción laboral. Eso solo lo garantiza la calidad en la educación, no solo la contención dentro de la escuela.

Desde el 2006 con la LNE que indica la obligatoriedad del nivel secundario se logró que los alumnos tengan que estar, pero con ello no alcanzó ahora tienen que aprender con calidad. La escuela es el medio, el fin es una vida plena con posibilidad de desarrollo, social, cultural, laboral, y personal.

La reforma es una necesidad, el abordaje debe ser integral, con un plan claro que contenga: los diseños curriculares, el régimen académico y la formación docente. El plan debe ser completo, aunque la aplicación sea gradual.

– Natalia Quintana –

El camino es explorar alternativas que mejoren los aprendizajes y generen interés en los jóvenes, y para ello necesitamos entender que son parte de un mundo moderno que requiere de aprender otras habilidades y competencias, otros saberes, otra organización de los tiempos.

Durante nuestra gestión de Cambiemos, se inició un camino con la experiencia de ESCUELAS PROMOTORAS, donde se propiciaba el aprendizaje basados en proyectos, las evaluaciones de los estudiantes eran colegiadas, e involucraba la opinión de más de un profesor, se propiciaba una mirada integral del estudiante, pero al inicio de esta gestión, esto se desechó, sin evaluar los resultados.

La RED DE ESCUELAS DE APRENDIZAJE, también fue un programa que los docentes y directores ponderaron y notaron mejoras en los aprendizajes y la vida institucional, se aplicó en las escuelas de mayor vulnerabilidad educativa de la provincia, re direccionando recursos, capacitando a docentes y equipos directivos, atendiendo la problemática de los jóvenes bonaerenses y acompañándolos desde lo pedagógico para reforzar los aprendizajes de aquellos alumnos que no lograban los objetivos.

Necesitamos hacer reformas importantes en la educación secundaria bonaerense y el primer paso es retomar las buenas prácticas y experiencias, que dieron resultados medibles positivos y discutir un nuevo modelo de escuela.

– Natalia Quintana –

Estas son las “argumentaciones complejas” que nos pidió Silioni. Si creemos que abordando solo una organización institucional resolvemos los problemas de una escuela nada atractiva, con pésimos resultados en los aprendizajes, el 70% de los estudiantes tienen un bajo rendimiento en matemáticas y el 40% bajo rendimiento en prácticas del lenguaje, no estamos haciendo un buen diagnóstico de la situación.

Natalia Quintana, consejera General de Educación de la Provincia – UCR

Fuente: Infonoroeste

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