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Acuerdos políticos


En los temas complejos conviene ser preciso desde el principio. Si uno rechaza la violencia como método de resolver conflictos, debe reconocer al diálogo como herramienta imprescindible para lograr acuerdos.

Esa condición previa no solo vale para las relaciones interpersonales, sino que es una responsabilidad ineludible de todos los actores del proceso social, particularmente de los partidos políticos, sobre todo en sociedades conflictivas.

Las realidades sociales diversas y complejas que caracterizan a la época actual obligan a los partidos a diseñar estrategias coalicionales porque ya no son solamente las tradiciones familiares o las ubicaciones en los procesos productivos los que determinan las preferencias electorales. Esa es, en verdad, la razón que explica que estemos en una era de coaliciones políticas.

Las coaliciones se forman con partidos políticos -actores insustituibles de la vida democrática-  que, sin perjuicio del papel desempeñado por cada fuerza hasta ese momento y de las ponderaciones divergentes sobre cuestiones pasadas, tienen la aptitud y la capacidad de forjar coincidencias sobre un programa común para el futuro.

Ese es el primer eslabón de los acuerdos: son entre partidos políticos y tienen naturaleza programática.

Esta es la manera de ofrecer a la sociedad una visión del país que soñamos: una Argentina que, asegurando la libertad y la igualdad, promueva la realización individual en un marco de progreso social.

Siempre, pero sobre todo en tiempos de incertidumbre, es necesario ser rigurosos en la definición del objetivo. En nuestro caso: asumir un gobierno e iniciar un esperanzador camino de progreso y realización individual en la Argentina, que deje atrás para siempre el estancamiento económico y deterioro social.

Para el cumplimiento de ese objetivo, se requiere no solo de funcionarios probos, sino de un diagnóstico inicial realista -que además sea claramente transmitido a la ciudadanía- y de una estrategia política global que guíe a esos funcionarios en los diversos aspectos de la gestión del Estado.

Ese recorrido es, frente a la peligrosa desconfianza en las instituciones en la que puede caer la sociedad, el camino esperanzador para proveer certidumbre, siempre apoyado sobre los tres pilares fundamentales: el democrático, el liberal y el republicano.

¡Adelante Radicales!…en coalición.

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