loader image

A 131 años de la creación del Comité UCR de la provincia de Buenos Aires

En medio de la reorganización nacional, Hipólito Yrigoyen fue el primer presidente bonaerense.


Acuerdistas o antiacuerdistas, esa era la cuestión del momento. Bartolomé Mitre sí o no. Atrás había quedado la Revolución del Parque de 1890, ahora había que definir una fórmula presidencial, y esto fue motivo de división, dando origen a la Unión Cívica Radical, separada de la Unión Cívica Nacional.

Para plasmarlo, era necesario reorganizar las filas partidarias. “El 2 de julio se produjo una declaración donde se expresaba que el programa radical excluía todo personalismo y sobre la influencia de los caudillos, sobre el prestigio de los hombres, agitaba algo más grande y elevado, un credo político que perseguía el predominio de las ideas y de las instituciones”, comenta Fernando Barba en su trabajo “El radicalismo bonaerense, de la Unión Cívica a la reorganización partidaria (1890-1892)”

La campaña de la Unión Cívica no era ni contra un hombre ni contra individuos determinados, sino contra todo un régimen que había subvertido las leyes y producido la ruina general. “La Unión Cívica no se había formado para la exaltación de un hombre al mando; ella debía destruir la opresión oficial, buscando el restablecimiento de las instituciones”.

“El 18 de julio de 1891 se reunieron los delegados radicales de diferentes distritos de la provincia a fin de iniciar las labores para constituir, en donde aún no había sucedido, los comités de los diversos municipios bonaerenses. Al día siguiente los radicales de La Plata organizaron, previa a su participación a la asamblea preparada para el 14 de agosto, el comité provisorio de dicha ciudad. En efecto, el 19 de julio, y ante una importante concurrencia y luego de los discursos de Alem y Barroetaveña, entre otros, quedó conformado el mencionado organismo. Fue su presidente Félix Calvo, vicepresidente primero Isaías Amado, luego de importante participación en el radicalismo provincialista bonaerense, vicepresidente segundo Mauricio A. Korn, hermano menor de Alejandro, secretario Antonio Busco y prosecretario José M. Goñi, quienes fueron acompañados en sus funciones por una gran cantidad de vocales. Eran hombres nuevos en la política nacional, y si bien la mayoría de ellos no habrían de convertirse en destacadas figuras políticas, señalaban, sin embargo, con su presencia, una tendencia que fue luego característica eminente de la Unión Cívica Radical, la de la incorporación a sus filas de sectores de la clase media que hallaron en dicha agrupación la forma de manifestarse políticamente”, comenta Barba.

Reunida la asamblea del 14 de agosto de 1891, Délfor del Valle, por muchos años vocero de Yrigoyen, manifestó que éste debía ser el presidente; “luego de una parodia sobre la posible negativa del candidato, quedó constituido el Comité de la provincia de Buenos Aires con Hipólito Yrigoyen como presidente, vicepresidentes primero Oscar Liliedal y Juan Carlos Belgrano, vicepresidentes segundos Agustín Vidal y Martín Álzaga; tesorero Juan M. de la Serna, secretarios Miguel Béccar Varela, Juan M. de la Serna (h) Juan Senillosa, Tomás L. Le Bretón, Julio Moreno y Manuel F. Escobar”.

La redacción de la carta orgánica se le encargó a Adolfo Moutier. En dicho proyecto se creaba un comité central, comités de secciones y por cada municipio y, de acuerdo a la posición antipersonalista sostenida desde la creación de la Unión Cívica, se establecía que los candidatos a ocupar cargos electivos habrían de ser designados por convenciones en cada una de las secciones electorales en que se dividía la provincia o en su defecto, por una convención general que debería celebrarse en la ciudad de La Plata, que finalmente ocurrió el 27 de enero de 1892.

Como se habló de reorganización, por entonces emergieron varios comités de distrito, como Necochea, San Nicolás, Colón, Baradero, Lomas de Zamora, Ensenada y Rojas, entre otros. Además, se conocían los primeros movimientos de los “jóvenes radicales”.

Para comprender el peso político del radicalismo bonaerense, desde aquel entonces, Barba señala: “Reconstruido y con una fuerte y disciplinada organización partidaria, habría de jugar un importante papel en aquellos acontecimientos. Debe señalarse un hecho pocas veces mencionado, como fue que la Unión Cívica Radical bonaerense se formó, bajo la conducción de Hipólito Yrigoyen, con una casi total independencia de la dirigencia nacional, especialmente en lo relacionado a la participación o abstención en las elecciones, ocurriendo el primer caso visible en 1892, cuando los provinciales declararon la abstención en la elección de presidente, mientras en el orden nacional se decidió concurrir al acto electoral”. Asimismo, el autor destaca “la concurrencia a las elecciones de gobernador en 1897, donde impusieron, con el apoyo del partido Autonomista Nacional, a Bernardo de Irigoyen en el gobierno; en tanto, el comité nacional había resuelto la abstención en la elección de presidente de abril de 1898, en contra de la candidatura de Roca”.

Compartir nota